Por una sonrisa
Como parte de los festejos conmemorativos del Día del Niño, estudiantes de la Prepa del Campus Santa Fe organizaron una nueva edición del “Día Feliz”.
 

POR OLGA GONZÁLEZ LATAPI, PREPARATORIA

Tomó cuatro meses de planeación, un sin fin de tardes en el campus y todavía más conversaciones en cualquier medio posible, pero al fin el pasado 29 de abril, los alumnos del cuarto semestre de Bachillerato Internacional celebraron su esperado “Día Feliz”, en el que no solo hicieron felices a más de doscientos niños, sino también a ellos mismos.

El día, para ellos, comenzó esa mañana. Algunos llegaron a las 6:30 am, y el resto a las 8. Desde ese momento fue extraño porque parecía que ya no había nada qué hacer. ¿Era posible que todo hubiera sido planeado tan bien, que el mero día solo era necesario esperar a los niños? Eso parecía, pero el movimiento aumentó alrededor de las 12 del día, cuando solo quedaban dos horas para que llegaran los invitados.

Entre los alumnos que fueron a recoger a niños de varias casas hogar, los que se quedaron a revisar la instalación de los inflables, los que estaban encargados de su estación y la llegada del camión del Telcel, dieron la 1:30 pm,  y junto con la hora llegaron los primeros invitados.

Los alumnos, que estaban comiendo, fueron tomados por sorpresa pues esperaban que los niños llegaran a las dos, pero no importaba, lo esencial era que el Día Feliz había comenzado oficialmente.

La fila de niños aumentaba frente a la recepción de planta Física, en donde recibían su camisa del evento, una etiqueta con su nombre y un listón de color que denominaba su edad. Además, era aquí donde tenían la oportunidad de ganar un pase gratis para Kidzania, lo que iluminó los ojos de muchos ganadores.

Por doquier se veían niños con globos de Telcel, jugando con la cola de la botarga de la misma compañía y los inflables, que mostraban escenas de la jungla y del Arca de Noé. En medio de la explanada, los niños visitaban el pintacaritas, donde podían convertirse en princesas, dinosaurios o incluso en Spiderman. En las canchas, todos se divertían jugando futbol y - a solo unos pasos- podían decorar su propia mantecada (para disfrutarla después) o crear su propia goma para lápiz. Finalmente, muchos niños podían pintar en cartulinas, participar en diversos juegos o bailar en la Disco.

Alrededor de las cuatro de la tarde llegó un muy esperado invitado: ¡Ronald McDonald! Con él, los niños jugaron, pintaron, bailaron y usaron la imaginación con su “baúl de inventos“. La diversión siguió a la hora de la comida, donde pudieron disfrutar de cajitas felices y un pastel de tres pisos decorado de payasos.

Antes de que  festejados, alumnos y voluntarios se dieran cuenta, ya había llegado la hora de dar regalos a los niños y despedirse de ellos. Los pequeños, quienes llegaban hasta los cinco años, recibieron peluches coloridos de jirafas, carritos divertidos y preciosas muñecas. Los niños de 6 a 9 años, denominados como “medianos“, disfrutaron de cochecitos y muñecas tipo Barbie. Los más grandes (de 10 a 12 años) recibieron libretas de hadas, tractores y muñecos. Poco después, fue tiempo de acompañar a los niños de las casas hogar a sus respectivos camiones. Las lágrimas salieron cuando los niños, llenos de felicidad, cantaron una porra para los alumnos y no paraban de agradecerles. El evento había terminado pero la memoria nunca desparecería, ni lo haría ese sentimiento de satisfacción y  de haber cumplido el objetivo de poner una sonrisa en la cara de cada niño.

 
 
AlfonsoPompa
mensaje
fiestadelibro.jpg
aceleradora.jpg
trivia.jpg
curso
curso
circulodelectura
foro
curso
curso
Contacto contigo